Para el control de la Lobesia botrana (polilla de la vid) se utilizan diferentes herramientas, entre ellas los difusores de feromonas para implementar la "Técnica de Confusión Sexual" (TCS). Esta técnica consiste en saturar el ambiente con feromonas contenidas en difusores que se colocan en el viñedo
Las feromonas generan numerosas señales de falsas hembras que confunden al macho evitando así la cópula y la reproducción de la plaga, de ahí deriva el nombre de la Técnica.
Los difusores deben colocarse antes del inicio de la floración cuando comiencen los primeros vuelos de la plaga para asegurar un control temprano de la primera generación.
Para el Operativo Lobesia 26/27 ISCAMEN se entregará distintos tipos de difusores de feromonas, los cuales varían en los modos de colocación, por ello es fundamental verificar qué tipo de difusores ha recibido y luego seguir las instrucciones de colocación según lo indicado en la presente GUÍA DE COLOCACIÓN
Los distintos tipos de difusores son los siguientes:
Se aplican con pistola sobre postes o estructuras del viñedo. El gel libera la feromona de manera gradual y localizada, interfiriendo con el apareamiento de Lobesia botrana. Este sistema permite una colocación directa y flexible en los puntos estratégicos del cultivo.
Para controlar Lobesiabotrana en una finca vitícola, se necesitan los siguientes elementos:
El número de aplicadores se calcula teniendo en cuenta que un aplicador puede tratar entre 40 y 50 hectáreas por semana.
Para controlar Lobesia botrana en una finca vitícola, se necesitan los siguientes elementos:
1- Abra el tubo cortándolo por debajo de la grampa para permitir una apertura suficiente.
2- Utilice unas tijeras cortantes, por ejemplo, unas tijeras de podar.
1- Aplicar 3 tubos por hectárea, distribuyendo el contenido en 350 puntos uniformes.
2- Cada punto debe tener aproximadamente el tamaño de una tapa de cerveza.
Se presenta en pequeñas tiras poliméricas diseñadas para liberar la feromona de manera controlada. Su formato compacto facilita la colocación.
Se colocan de manera manual en distintos puntos del viñedo. Son visibles en la planta y se distinguen por ser un formato práctico, pensado para permanecer colgado durante toda la campaña sin necesidad de manipulación posterior.